Sueños e Inocencia

domingo, 1 de noviembre de 2009

Rumbo al Hangar...

A estas alturas de los relatos, conocemos el gran poder de decisión del que gozaba negrita para infringir cambios drásticos en su vida cotidiana.
A veces, estos tenían algo que ver con su futuro, pero ella... ni pío... pensado, evaluado, meditado y hecho....

















Así fue como la niña negra, o marrón oscurito, o morena clara... pensó que si ella era buena para muchas cosas, también podría sera buena en mecánica..

También creyó que si le gustaba el Hangar, le gustaba el olor a nafta y aceite, la volvía loca de alegría el ronroneo de los motores y que si estaba tan cerquita ... apenitas unos pasos del final de la avenida y pegadito al piletón, sería bueno intentarlo...

Se acercó ese día a su padre ... y su corazón palpitaba como el correr de varios petisitos de los que a ella le gustaban y que nunca tenía plata para dar una vuelta... Cómo admiraba y amaba a ese hombre... SU papá!
Tenía defectos... pero era maravilloso ser la hija de "Don Elías".
Ese era un gran título "La hija de Don Elías"...
No les suena importantísimo???
Pues cuando a negrita le preguntaban...
-" Jhey, che, vos"..."¿No sos acaso "La hija de Don Elías?"
¿No les suena importantísimo?

Pues cuando negrita escuchaba ese título "la Hija de Don Elías"... su pecho se hinchaba de orgullo y apenas podía sacar de allí adentro un "SI".

Hoy en día también le suena importante ese "Don Elías" sin lugar a dudas.

continúa....

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